Socialmedia

Normas básicas que deben seguir las empresas en sus RS

Por más que algunos quisieran chasquear los dedos y hacer que desaparezcan, las redes sociales son el canal por excelencia de la comunicación entre usuarios y empresas. Esto se evidencia por su asombrosa receptividad, adaptación a los negocios e interacción cercana y bidireccional.

Puede que la gestión de estos medios te resulte algo nuevo que no sepas cómo manejar. Para esos casos habituales de incursión en aguas turbulentas, tenemos la receta que tanto buscas. Acompáñanos en este pequeño viaje y te mostraremos las normas básicas que necesitas aplicar.

Decide cuáles reglas esenciales se adaptan mejor a tu compañía

Existe una gran variedad de principios que puedes adoptar en función de lo que quieres lograr y los objetivos que te has planteado. Primero abordaremos los más sustanciosos y luego pasaremos a otros más puntuales. Tu tarea principal empieza así:

  • Establece una identidad distintiva. Lo ideal en este escenario es crear una personalidad que tus seguidores puedan reconocer. Junto a tu personal, dedica tiempo a consolidar una imagen sincera que refleje tu filosofía y valores cada vez que publiques.
  • Publica contenido de calidad. Esta premisa indivisible del contexto online te da la oportunidad de atraer más clientes potenciales en vez de alejarlos. Comparte información relevante sobre tu ámbito, escucha a tu audiencia y considera su necesidad de contar con algo útil.
  • Evita el spam a toda costa. La repetición incesante del contenido promocional resulta odiosa e intrusiva. No es recomendable publicitar tus servicios o productos como si fuera tu única misión. Si quieres likes, leads y recomendaciones, los consumidores están primero.
  • No engañes a tu audiencia. Todos odiamos ser timados o que nos tomen por tontos. Sé claro a la hora de informar y al momento de promocionar. No disfraces tus mensajes.
  • Responde siempre a tus followers. No seas negligente con quienes te dedican su tiempo. Contesta todo con amabilidad, recibe a la gente cordialmente y establece esa cercanía.
  • Promueve la interacción bidireccional. Más importante que tu percepción propia es la opinión de los que interactúan contigo. Pide feedback para saber cómo mejorar y detectar lo que ellos quieren.
  • Trata de ser espontáneo. De vez en cuando haz pensar a tu público o diviértelos con algún post creativo. Mantente actualizado, sigue la corriente y deja espacio para improvisar.
  • Toca esa fibra emocional. Además de estimular su intelecto, aprovecha para crear ese vínculo de complicidad. Provocar buena vibra favorece la fidelidad y a generar embajadores de marca.
  • Admite tus fallas. Aunque lo dudes, no siempre tendrás la razón. Sé valiente y cortés al respecto cuando asumes tu error. Lo elegante es pedir disculpas para luego rectificar con gracia.
  • Aléjate de la controversia. Evita las discusiones infructuosas que podrían perjudicarte. Transforma esa energía negativa en algo más productivo y provechoso.

En resumen

A modo de pequeños aforismos que puedes llevar en tu móvil o para una presentación, te dejamos unas dosis más simplificadas de otras reglas básicas:

  • La gente que dice que no quiere publicidad, en realidad no desea condescendencia.
  • Mientras te concentres en las ventas, peor será la experiencia del usuario.
  • Aclara las dudas o inquietudes de la gente así sea de forma indirecta.
  • Estos canales exigen atención 24/7 y no una vez la semana.
  • Los consumidores velan por sus intereses, no los tuyos.
  • Si no vas a actualizar tu contenido, elimina tu cuenta.
  • Reconoce la parte negativa de tu imagen corporativa.
  • Cualquiera puede ser un influencer potencial.

Como muchos aspectos empresariales, no hay medias tintas cuando acometes un proyecto. Considera la buena gestión de las redes sociales como parte integral de tu éxito.